
Cuidar tu energía también es cuidar de ti
Alejarte de lo que te hace daño también puede ser autocuidado. Hay personas y situaciones que nos dejan sin energía.
Puede ser una relación de pareja, una amistad, un entorno laboral o incluso una dinámica familiar. Y no siempre significa que la otra persona sea «mala». A veces simplemente existe una forma de relacionarnos que ya no nos hace bien.













